Ayuntamiento de Urrea de Jalón

Iglesia de El Salvador

La iglesia parroquial

En el centro de Urrea de Jalón se alza la iglesia parroquial. Tanto en el exterior como en su interior, se observan líneas del estilo gótico-mudéjar.

La fachada principal, de ladrillo, recoge en una franja horizontal, una agraciada labor de rombos simétricos, sobre la cual corre un friso de dientes de sierra y el saledizo apeando en pequeñas ménsulas. Es del siglo XV.

En el centro de la fachada principal, se abre un óculo; bajo él se halla la puerta, de arco apuntado con sencillas molduras. La hornacina inscrita en el apuntamiento con la estatua del Salvador, creemos que es posterior a la época de la fachada. A la derecha de la fachada se levanta la torre.

La torre

La torre es de dos cuerpos. El primero es de planta cuadrada. En él se continúan las labores de la fachada. Sobre esta labor se aprecia otra labor quebrada, y sobre ella, un nuevo trabajo de rombos. Un sencillo saledizo termina este cuerpo.

Este primer cuerpo de la torre fue construido al gusto mudéjar; haciendo una torre dentro de otra torre, con fácil y amplio tramo de escalera. La interior, más que una torre, es un machón cuadrado, hueco desde el suelo hasta el final del primer cuerpo, de 90x90cm de luz, en ladrillo sentado a soga.

En el segundo cuerpo, desde el reloj, la torre se hace octogonal, sin el machón interior, más sobria, con ocho ventanales rasgados de medio punto, cuatro de los cuales, dos a dos, se hallan parcialmente abiertos para las campañas. Creemos que es obra del siglo XVIII. Pero sobre el primer cuerpo ya había una zona de campanas en el siglo XVI.

Alguna transformación debió realizarse en la zona de campanas a mediados del siglo XVI, a juzgar por lo que leemos en el Acta de Visita de 1574 “…con el cobre de la campana que hay se haga otra de nueuo y se hassiente en el Campanario….”. La orden de que “se hassiente”, nos sugiere que antes no estaba “asentada y ahora se ha dispuesto lugar para ello.

El interior del templo

La iglesia de Urrea es de una sola nave de planta rectangular de 24,20×8, 55m.cabecera recta abajo y poligonal en la parte superior.

Tiene dos capillas a cada lado, situadas entre los contrafuertes. Cuenta además con dos retablos colocados en nicho, uno en cada muro hacia la mitad de la nave.

La bóveda, de tres tramos, se alza a unos 10m.La nervadura arranca en haz a media altura de los muros, para abrirse en disposiciones estrelladas. Las claves presentan florones colgantes.

El coro está sustentado por tres arcos de medio punto, con adornos de yesería, apeados en dos columnas de piedra.

Retablo del muro izquierdo

Este es un espacio sin entidad propia. Contiene en retablo de tipo herreriano de finales del siglo XVI, según Abad. Tiene superpuesto un lienzo de la venida de la Virgen del Pilar de 1,83×1,32 del que dice Abad que “..es una buena pintura de tipo académico de Luzán quizás el siglo XVII. Debió adquirirse al fundarse en 1731 La Capellanía del Pilar.

El retablo y el lienzo nada tienen que ver entre sí, ya que el retablo pertenece a la antigua Capilla del Santo Cristo, de la que luego hablaremos.

Capilla de San Sebastián

La primera Capilla del lado izquierdo que hay junto al anterior retablo fue edificada el año 1645, con el nombre y advocación de la Santísima Trinidad. Y hasta el año 1947, esta fue la Capilla de la Santísima Trinidad.

La construyo a sus expensas el Lic D. Francisco García Burret, Vicario de Urrea de Jalón. El 20 de noviembre de 1644.Don Francisco firma contrato de la construcción con el maestro albañil Pablo Hernández, de Zaragoza. La documentación nos ha sido proporcionada por don Vicente González Hernández de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis .

Traemos un resumen del contrato. La Capilla, dice…”a de tener diez y siete palmos y medio de gueco en cuadro….treinta y un palmos de alta…” tendrá una cúpula ” con sus piedras bien cortadas conforme arte dejando sus calles y dejando todo blanco…” con una linterna”…redonda por dentro y por fuera ochavada con ocho ventanas una bara de alto y un palmo de gueco cada una”.. en las pechinas ha de ponerse”..Cuatro escudos con sus florones…” Se ordena al albañil que tenga que Aondor todo el dicho gueco de la Capilla catorce palmos ondo del suelo de la Iglesia abajo pº una cisterna…” Esta cisterna quedó inutilizada en el año 1947.

Se puso plazo de terminación ”.. para el primero de agosto del año mil syscientos quarenta y cinco..”El precio se estipulo  en ..” ducientas y cinquenta libras jaquesas…”

El retablo que hay en esta capilla es una obra de buena calidad que creemos ser de mediados del siglo XVIII, Muy movido de líneas y bien compuesto en su conjunto con abundante talla y fina molduración.

En la hornacina central contiene una talla del santo mártir, a la derecha está la de San José, a la izquierda la de San Antón y en lo alto la de San Ignacio de Loyola. Todas las imágenes son de madera policromada, del siglo XVIII.

Esta capilla tuvo su propio retablo en un principio, Lo encargó el Vicario Garcia Burret al artista zaragozano. Andrés Urzanqui, el 4 de diciembre de 1644. Según las capitulaciones, el retablo media 21 palmos de alto por 14 de ancho, de dos cuerpos, con sus correspondientes columnas, dos arriba y dos abaja. Se ordena que en el primer cuerpo ha de pintarse”.. un cuadro de pintura al olio, de doce palmos de alto y ocho palmos de ancho, en el qual se haya de hauer la Santísima Trinidad de hermosas figuras don sus resplandores acompañados de una gloria en que los ángeles tengan instrumentos músicos y bien poblado de Serafines y abajo los doce Apóstoles …” el segundo cuerpo tendrá un calvario.

Se fijó para el 31 de julio de 1645 la fecha de entrega. El precio 165libras a pagar en dos plazos.

Antigua capilla de San Sebastián

Esta fue la capilla de San Sebastián. Se debió construir en la segunda mitad del siglo XVIII. Y fue la capilla del Patrono hasta el año 1947.

Es pobre de fábrica y está muy castigada por la humedad. Su cúpula tiene linterna octogonal.

En la capilla hay dos retablos, barrocos ambos. El principal, enmarca un lienzo de la Coronación de la Virgen por la por la Sma. Trinidad, del que dice Abad, que es obra del estilo de Francisco Bayeu, de finales del siglo XVIII”.

En Urrea se tiene este retablo como el perteneciente a la capilla de la Sma. Trinidad; quizás se piensa así porque fue traído aquí desde dicha capilla. Pero pensamos que si el maestro Urzanqui se atuvo al contrato, dicho retablo no coincide con las capitulaciones; ni las medidas ni la pintura. Más bien parece el remate de un gran retablo.

Se ajusta más a contrato, el otro retablo que hay en esta capilla, puesto que tiene dos cuerpos con sus columnas y espacios para lienzos en ambos cuerpos. También este retablo es barroco, y créenos, de finales del siglo XVII. Arriba tiene en lienzo de Santa Rosa.

En los libros parroquiales no existe ningún dato referente a esta capilla, hasta el año 1717. Y no creemos que sea mucho más antigua. Nos atrevemos a decir que en 1653 no existía. Lo decimos apoyándonos en una partida de defunción del 26 de diciembre de dicho año. Juan de Morata ordena en su testamento que se celebren misas por su alma, en las capillas del Rosario, de la Santa trinidad y de Santo Cristo. Es muy extraño que de haber existido ésta de san Sebastián, no hubiera ordenado misas en ella.

El Acta de visita de 1747 ya la nombra, dice ”…estaba junto a la de la Santísima Trinidad ..” y en 1931 se concreta más, diciendo que está enfrente de la capilla del Santo Cristo.

El retablo mayor

El retablo mayor es también barroco, de tres calles con dos pisos en las calles laterales, y un banco o predela; cuatro grandes columnas salomónicas corintias recargadas de uvas y hojas de vid.

En la calle central hay un solo lienzo de 2 x 1,15m con la figura del salvador en pie.

 En las calles laterales, cuatro lienzos, dos en cada una, de 1,04 x 0,60m

El misterio de la Natividad y el Bautismo de Jesús, en la derecha; la Adoración de los reyes y la coronación de la Virgen, en la calle izquierda. En el remate superior, un lienzo con grandes cartelas a los lados y dos pequeñas columnas análogas a las anteriores, El lienzo, de las mismas medidas que el central, representa la Transfiguración del Señor.

“Los lienzos dice Abad, de la misma época del retablo, son de artista aragonés del grupo de los Rabiella”.

En la predela, de la izquierda a la derecha, lienzos de San Roque, de San Sebastián, San Agustín ;Santa Bárbara, San Francisco penitente y san Antón.

Capilla de Santo Cristo

Se encuentra esta capilla en el lado derecho de la nave a la altura del presbiterio. En 1947, fue convertida en sacristía.

Tiene una portada barroca en yesería que asciende hasta la bóveda de la iglesia. Los estucados encuadran en la parte superior en relieve de San Miguel Arcángel e lucha. El artesonado tiene talladas curiosas tracerías de raíz mudéjar en el arco y encasetonados en la bóveda. Aquí, en el suelo, hubo hasta el año 1947 dos losas cubriéndola entrada a la cripta funeraria de la capilla.

La capilla se construyo a expensas del Dr. D. Miguel Sanz de Pliegos Vicario de Urrea de Jalón desde 1610 hasta su muerte en diciembre de 1646. En su partida de defunción leemos”..ace a su costa una capilla concertada en trescientas setenta y cinco libras y un churicifio que no esta concertado, concertose en cinquenta escudos y un retablo en ciento setenta libras y las piedras de la cisteerna diez y ocho libras…”

Recientemente hemos encontrado sobre la entrada de la capilla la inscripción.

La cúpula de la capilla es airosa, con trabajos en yeso de raíz geométrica mudéjar. Ha perdido la linterna que originariamente tuvo. Las pechinas tienen cuatro escudos tallados a modo de tarjetones, de simple coloración en blanco y negro , con la cruz dominicana y las letras S P que suponemos son las iniciales de propietario Sanz Pliegos.

El retablo del que habla el testamento está situado en el muro izquierdo de la nave, a donde fue trasladado en 1947. La cruz dominicana en su parte superior conecta retablo y capilla.

Capilla de la Virgen del Rosario

Contigua a la del Santo Cristo se halla la Capilla de la Virgen del Rosario. Es la capilla artísticamente más pobre de la iglesia, aunque es las más antigua. En otros capítulos hablamos de su antigüedad, retablos y obras de transformación.

Tiene una cúpula sencilla y una linterna más reciente redonda; la puerta que comunica con la otra capilla se hizo en el mismo lugar donde antiguamente había una hornacina con una imagen de la Virgen.

Su retablo es barroco, de un solo cuerpo, con cuatro columnas salomónicas con uvas y hojas de vid. En el remate tiene elementos que creemos extraños al mismo tiempo. La imagen es en madera policromada, de 0,90m.

Este retablo debió cambiarse por el antiguo a finales del siglo XVII, después de ampliarse la capilla; en el Libro I de la Cofradía se lee en las cuentas del año 1681:..” a Juan Estremera por el precio de dorar el retablo de la Virgen 90 libras, dio al mesmo de agradecimiento 8 libras..”

En esta capilla viene poniéndose, al menos desde 1773, el Monumento en los días solemnes de la Semana Santa.

Retablo de San Joaquín

En el muro derecho de la nave, en nicho, el retablo de San Joaquín, de estilo barroco. La talla central en madera policromada es San Joaquín llevando de la mano a la Virgen niña.

Sobre la escultura, en lienzo ovalado, se ve a Santa Ana con la Virgen y el Niño. En la parte superior hay una inscripción. Año 1763. ESTE RETABLO SE HIZO A DEVOCIÓN DE PEDRO CASTAN Y ANTONIA JARAVO.

Superpuesta al retablo se colocó a un lado, una talla de san Antonio, en madera policromada, del siglo XVIII, algo tosca de ropajes, pero de rostro expresivo, de 0,70 con el pedestal.

Creemos que se debió poner en este altar en el año 1810, donada tras la muerte de Manuela Tadora, según leemos en su partida defunción…”dejo para la iglesia un San Antonio de vulto que tenía, que es de unos cuatro palmos de alto..”

El Pantocrátor

Existe en esta iglesia una tabla que estimamos como lo mejor de ella. Es una tabla gótica de la que el Abad dice que es …”de un discípulo aragonés de Bermejo, de fines de siglo XV” AUNQUE SEGÚN OTROS, PUEDE SER DE LA PRIMERA MITAD DE DICHO SIGLO.

Es un Pantocrátor, Cristo en majestad, con largos cabellos y barba espesa, entronizado y con vestidura imperial, la esfera del universo dominada por la Cruz, en su mano izquierda, mientras bendice con la derecha. Los dorados, bien distribuidos en la corona y en manto, realzan la figura. Mide 1,58x 0,90m

Al parecer, esta tabla es lo único que queda del antiguo retablo gótico que tuvo la iglesia de Urrea en su presbiterio. Las Actas de Visita del siglo XVI apoyan está opinión, aunque no identifiquen bien la figura representada. “…Ytten el mismo día visito la yglia parroquial del lugar de Urrea, en la que hallo un retablo de Pinzel antiguo ahunq suffinte..” el 8 de noviembre de 1543. En la Visita de 1549 leemos. …” hallo en reto de pincel con un Dios Padre en mª..” en 1554 dice el Acta que “…el retablo era de pincel so la invocatio de S. Pedro…”

Como puede observarse, a esta figura se le confunde con Dios Padre (quizá por su cabellera ) y con San pedro ( posiblemente por la triple corona).

José Antonio LASARTE LÓPEZ: Urrea de Jalón. De la Prehistoria al siglo XIX. Librería General, Zaragoza, 1981.

José Antonio LASARTE LÓPEZ: “La iglesia parroquial de Urrea de Jalón” ADOR-6, 2001, pp. 123-136.